Grito ahogado

Quién no ha gritado a la noche,
a la oscuridad,
desesperada,
sin poder hacer nada.

Quién no ha gritado,
pidiendo ayuda,
haciendo promesas,
llorando
y sin recibir respuesta.

Quién no tuvo que
hacer eso en silencio
con una máscara
y encerrado
en una habitación llena de gente.

Quién ha sido el afortunado
de no sentir nunca
la necesidad de
romper el mundo
sin ser capaz
de dejar de romperse.

Maga

Dime que rompa las normas, pídeme que no siga ninguna.
Acúsame de mentirte.
Traicióname lanzándome al vacío de improvisto.
Presióname hasta que no pueda más y te pida que pares.

Pero no me hagas caso.
Yo no llego tan hondo.
Pero tú sí.

Hazlo.
Rómpeme hasta que no haya forma de volver a ser quién era.
Rómpeme para que pueda ser libre, volver a nacer. Con cicatrices pero sin esas cadenas con las que me adorné.
Y que tanto me pesan.
Y que tanto me irritan.
Y que tanto odio.

Mi alma grita.
Pero la presión es tal que todo es rojo.
Y el dolor y la rabia aumentan.
Y el llanto contenido.

Rómpeme.
Quiero creer en la magia otra vez…