Erizada

Sus dedos rozándome,
su respiración,
acelerada.
Tu voz susurrando
un cuento nunca
antes contado.
Tu voz dulce
y aterciopelada,
un orgasmo
en mi cabeza!
Y yo, trazando
dibujos sin sentido
en la calidez que escapa
de tu piel blanca,
de esta tela
de la que me gustaría ser vestido
para llevar dentro,
para que fuera mi materia prima.

Amanda, Amanda,
Amanda. Despiértame.
Algún día, sé tú la que
se duerme última,
la que se despierta
y no quiere soñar
para poder continuar
trazando un rostro.
Sé tú la que me tire otra vez,
la que deje enfriar el café,
y deje al sol iluminarnos.

Sube, baja,
sube tres veces sin bajar.
Baja
lenta
mente
Y no pares, no pares, no pares,
hasta que
lleguemos,
juntas,
al
mismo
destino.

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