But why?

Why? You ask.
Because, I reply.
If you know.
Since I know.

And yet…
Yet.
You don’t know, says you.
I don’t, I second.
So?

It’s all the same.
Maybe you should…
Maybe not.

There are no arguments.
But those are the strongest ones.
There are good reasons to do the same.

As it was, so it shall be.
But change is always a better option.
Yes. For the hungry hearts, the curious minds.
And the fine souls.

Pintura etérea

Te tengo que decir una cosa. Eres preciosa. Tus sonrisas adornan el mundo en el que vivo. Tus palabras resuenan en el viento y ponen música a mi vida. El sol brilla cuando sé que eres feliz y el frío solo hace que avivar el fuego de mi sangre cuando sé que estás allí.

Me gustaría decirte tantas cosas, pero tengo tan poco tiempo, tan poca voz y tantas otras cosas en las que pensar cuando te miro, que se me escapan los pensamientos. Mi mente traza la línea de tus pómulos, repinta tus pestañas, navega en el marrón de tus ojos, se detiene en los destellos de tus lágrimas, resigue las curvas de tus labios y cae entre tus palabras hasta tu corazón de oro…

Tanta belleza me pierde y perdida me quedo, entre los mundos que somos tú y yo…

Nada, de nada

Era en el precipicio al vacío que nacían mis palabras. Pero una vez caí, todo era nada. Nada al respirar, nada al levantarme, nada al comer, nada al hablar y escuchar. Nada fue nunca peor, porque en la nada no hay esperanza, no hay pasado que valga la pena ni futuro que te vaya a salvar. La nada es infinita, completa en su esencia, estática. La nada no es un mundo ni un sentimiento, ni una idea o un estado. La nada es nada y el ser se desvanece en su vastidad.

Pero la nada es impermanente porque a su alredeor gravita todo lo demás. A su alrededor se aglutinan las atracciones, aquello imposible de parar, aquello único que tiene el poder de devolvernos a la realidad, o de devolvérnosla. Nuestras atracciones. que siempre vuelven, en las que siempre volvemos a caer. Son atracciones de las que, sin  importar dónde estemos, no vamos a escapar. Y sea de lo que sea, nos van a llenar. Son la resonancia de nuestros cuerpos celestes, la silueta en la que encaja nuestra alma, el espejo en el que vemos el reflejo de nuestro ser y del más allá. Son mucho más que la nada que a veces dejaron a su paso. Las atracciones son las que ponen un principio y un final, orden en el caos y el norte en la brújula de la vida.

Lost shooting star

There was a star shining
in my sky, in my heart.
It was always there,
watching over me
while I looked up,
wondering how to get closer.

Now, I look up but it’s gone,
and I can only dream,
and try to remember it,
and I have to forget her,
because the sky is empty
and there is no way to find it again.

How could it leave?
Where did it go?
It was there for so long.

I climbed the rainbow,
I thought I had reached it,
But now it can’t be found anywhere.
And the shadows take over,
the visions and the lights,
and all those creatures
I had shaken off.

They are coming back,
but the star that guided me
is no longer there.

The warrior’s ghost

To breathe and not to think, about all those paths that we are not to step on, about the monsters that do not come during the day, but watch us from the dark and bring the nightmares we can’t fight. Not to jump to that pit that falls to our feet, nor to desperate at the idea that we are our worst enemy.

Who told me that? Where did I learn it from?

She was just a girl. She too was chased and she wanted to fight. She wanted to become a warrior, and a martyr if it had to come to that. But she was scared. She didn’t feel stronger than the endless night; she wouldn’t have become the queen of demons if that was the only way to beat them.  She couldn’t stop and see that all there is is will, and that only will can keep you save and alive.  That only will can stand still in the midsts of despair, anger, sorrow, and all the suffering of the self.

That it takes strength to become strong.

Inundación regalada

Un torrente de ternura recorre mis venas y gotea sin prisa en el vaso de cristal de mi corazón,un vaso que se hunde en un mar cálido de azúcar.
Me veo cautivada en medio de una tormenta que envuelve mi mente.
Vivo en el centro de un abrazo que permanece pegado a mi alma.

La profundidad de mis sentimientos me atemoriza desde siempre.
Pero ahora encuentro consuelo infinito en la presencia de este amor,
en la confianza que crece con los días,
en la anchura que adquiere mi vida cuando se une a la tuya.

Y me pregunto si esto es lo que yo buscaba o si simplemente lo necesitaba.
Y me pregunto qué me espera en el futuro.
Y cierro los ojos, porque no quiero seguir corriendo.
Estoy tan cerca de conseguir mis sueños que temo haberlos cumplido ya.
Estoy tan cerca de ser quien quiero ser que ya no me preocupa caerme
o perderme en una noche oscura sin estrellas.

El miedo se desvanece, ha desparecido ya.
Solo un deseo permanece por cumplir,
un sueño bonito que sobrevive a mi despertar.
El deseo de regalarte este sentimiento que colma los huecos del mundo
con cotón de belleza,
con miel de satisfacción
y besos de agradecimiento.

Mi deseo de seguir adelante y mostrarte dónde encuentro yo la felicidad.
El deseo de mostrarte este sitio
en el que nace y muere quien soy.
De guiarte a través del espacio que nos separa
y que llenamos con el querer estar
un poco más cerca de la vida.
Este espacio único que compartimos.
El aquí.

The Silence

There was a time when cries for help remained unanswered.
They were so loud inside the body that they permeated her whole life.

Silent, they seemed
to stay.
Echoing, vibrating, never turning
into words.

The reverberations of those prayers to no god, to no person, to nowhere, were muffled in the void of solitude.

And they came
out,
as all things,
always, do.

They were water, fire, and blood. Darkness, pain, and hopelessness. And, ultimately, death.

But as it is well known, the cycles end and start anew. And once you hit rock bottom, you get up again and are reborn.

Even if your eyes
do not open
until you are high
one more time.

Quiero un amor en mi vida

Quiero un amor que solo dure mi presente. Quiero un amor que sea la mejor historia de amor, con un poco de todas las demás. Quiero un amor que me haga respirar más fuerte, soñar sueños más grandes y vivir con mayor intensidad. Quiero un amor que me haga llorar por las mejores razones, aunque sean dolorosas. Quiero un amor que me haga pedazos y que luego me enseñe a reconstruirme. Quiero un amor que cure mis heridas y ame las cicatrices. Quiero un amor al que le gusten los silencios llenos de miradas. Quiero un amor que encuentre mi corazón en cada detalle. Quiero un amor que confíe en mí aun cuando no me entienda. Quiero un amor al que poder acariciar día y noche. Quiero un amor que se crezca con mis sonrisas y mis besos. Quiero un amor que no quiera que deje de quererle. Quiero un amor que me encuentre cuando estoy perdida y me despierte con su despertar. Quiero un amor al que poder enseñar mis mil mundos de recuerdos, fantasías y esperanzas. Quiero un amor que sea adicto a mis palabras. Quiero un amor que se encuentre cuando está conmigo. Quiero un amor al que poder decir cuánto le quiero sin tener que medir mi entusiasmo. Quiero un amor que quiera un amor parecido al mío. Quiero un amor que me dé tanto como yo le dé. Quiero un amor que yo crea es mayor que el mío para competir todos los días dándole más. Quiero la probabilidad improbable. Quiero la fuerza imparable. Quiero ese momento eterno. Quiero la persona que mi mente no habría podido imaginar y que mi corazón no pararía de buscar. Quiero vivir en la dulzura de esa persona que da un poco más de sentido a la vida. Quiero un amor como el que creí encontrar en su día. Solo que lo quiero para todos los que me quedan.

It ain’t life

It ain’t love,
it ain’t life:
that which does
not change
you,
that which does
not break
you,
that which does
not challenge
you.

It ain’t love,
it ain’t life:
if it does
not erase,
the faces
from your mind,
the wants and the donts,
if it does
not crash
the dreams and goals
the future and the past.

If it does
not turn
everything
upside down.

It ain’t love,
It ain’t live,
it ain’t a mystery,
and it ain’t worth it.

The Watcher and the Goddess

There was a stone soldier watching me. Something in his eyes made me shiver. Somehow, those eyes seemed to be alive, not because they seemed to follow my moves, but because when I looked at them, I had the feeling there was someone looking back at me.

The stone soldier was holding the entrance to that dusty and crystal temple. It wasn’t a happy place, it wasn’t a beautiful place either. But the presence of the soldier and its grandiosity overwhelmed me with a sense of peace and warmth. I slightly bowed my head when passing by the Watcher and decided to take the handle between my hands. I felt a spark jump into my hand and move under my skin; all of a sudden my fears, my ever-present existential fears, had gone away. The door opened while I felt a gentle push.

I wasn’t prepared for what I discovered inside.

It was deserted, completely empty. I had imagined there would be plenty of empty rooms and crystal-cut sculptures, but there was nothing like that. Only six walls, all of them of crystal, yes, but melted in shapes that could only suggest a waterfall coming from the ceiling. From the blue sky and the sunlight that poured in and heated the interior of the palace. At the very core of the room, a figure stood tall in golden fire. It had the shape of a woman, but not that of any woman. No matter who would look at her, they would know her name. It was the Goddess; all the elements in the universe, every tiny bit of life and death were beating inside her. She was the mother, the lover, the daughter, the warrior, the priestess, the queen…

And at the bottom of her long hair, under her feet, a block of marble read:

From piles of broken bones, dried rivers of blood and rotting flesh, the fire was born to burn itself to death. Whoever claims that life isn’t fair, that they are miserable, will fall back into the source. Whoever claims to have the truth, will fall back into the source. Whoever claims to live without looking for the answers, will fall back into the source. Whoever claims that this is all there is, will fall back into the source. Whoever believes in life, whoever believes in the meaning of existence, whoever believes in himself, whoever believes in choosing his path, whoever rejects the source itself… they all will fall back into the source.

Trust me, if my time is over, so is yours. And follow my advice.

Walk, run and jump, but do not be scared of falling. You will. Smile and laugh, and do not fear, it will happen. Do not wonder about the pain, it will be there. Do not worry about fear, courage will be there too.

Just let it happen, let the fire consume you. Let your bones break, your blood dry and your flesh rot. Let it happen so that when you fall back, nothing remains.

I turn around, and leave, unmoved by words that I’ve heard before. Their echo is everywhere. I look at the Watcher before setting away; a realisation comes to me.

It is not made of stone. It’s made of rotten flesh that has been hardened, his wrinkles are dark red, his armour, yellow fractured bone.

On his chest, yet another scripture tells the deceived visitor: Sacrifices need to be made and hearts need to be saved.